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  • Emilio Antonio Andino Ortega

Hortalizas y frutas: Tendencias, retos y oportunidades para nuevos tiempos

Mabel Gil

El factor clave mundial de la demanda en la categoría de frutas y hortalizas ha sido y sigue siendo lo natural, ya que los consumidores se inclinan cada vez más hacia productos menos procesados que perciben como saludables y seguros con etiquetado limpio (sin aditivos). Las tendencias en el consumo han estado sostenidas en 5 pilares: 1. Alimentos saludables, 2. Alimentos “sobre la marcha”/botana/”snacks”, 3. Alimentos sostenibles, 4. Alimentos de calidad Premium y 5. Alimentos cómodos/conveniente/listos para consumir.


• Alimentos saludables: Se ha fortalecido la tendencia hacia menús equilibrados nutricionalmente, alimentos 100% naturales que directamente asociamos con productos que ayudan a nuestra salud y bienestar, enriquecidos con los tan mediáticos “súper-alimentos” que naturalmente tienen un plus en nutrición y por supuesto, alimentos respaldados por evidencias científicas como son aquellos dirigidos al cuidado de la salud digestiva (prebióticos y probióticos).




Alimentos sobre la marcha” (“on-the-go”) también llamados “food for now”/botana/”snacks”: son los alimentos accesibles para consumir fuera de casa en cualquier lugar y en cualquier momento. Cada vez son más los procesadores que han sabido innovar desarrollando sus propias recetas y elaborando sus preparaciones en nuevas instalaciones necesitando gran mano de obra para dar respuesta a la demanda de los consumidores con agendas más frenéticas, necesitando nutrición 'on-the-go' ya que no pueden estar adaptándolas en torno a las comidas.


Son muchas las cadenas y tiendas minoristas que disponen de estos productos para consumirlos a cualquier hora. La principal desventaja desde el punto de vista del procesador es la corta vida útil (2-3 días) por lo que necesitan una excelente distribución y gran rotación.




Alimentos sostenibles: La tendencia hacia productos respetuosos sostenibles con el medio ambiente, con las personas y con la cadena de valor, sin olvidar su viabilidad económica, ha sido apoyada por los productores y procesadores que han sabido responder a este gran desafío.


La industria alimentaria ha realizado un gran esfuerzo comenzando en el campo con la revolución tecnológica del sector agrícola, y finalizando con la innovación en fabrica. Algunos ejemplos han sido la robótica y automatización de sus sistemas de producción como los invernaderos de última generación con producción inteligente siendo más precisos y rentables para producciones de gran valor. En el mercado, estas las materias primas son las que demandan los procesadores para el desarrollo de nuevos productos elaborados listos para consumir.


Esta gran apuesta empresarial por la tecnología como pieza clave de la sostenibilidad se está empleando para optimizar el consumo de agua, fomentar la agricultura limpia no contaminante, reducir el uso de fertilizantes, así como para la toma de decisiones inteligentes y acertadas a la hora del manejo y recolección de los cultivos.


imagen por el blog de caixa popular.


Alimentos de calidad Premium: La tendencia a productos con mayor número de referencias que permitan identificar y diferenciar la marca por su calidad suprema, ha supuesto un cambio de mentalidad a unos operadores cada vez más proactivos con innovaciones en selección de materias primas y uso de tecnologías para dar soluciones a esta demanda.


La selección varietal basada en rendimiento, tamaño del fruto y apariencia visual, tuvo consecuencias negativas contribuyendo en gran medida a aumentar las pérdidas poscosecha. Una de las estrategias para conseguir productos de calidad Premium es proporcionar frutas y hortalizas con mejor sabor, ya que a mejor sabor mayor demanda por parte de los consumidores.


En el caso de las frutas, se deben reemplazar los cultivares con sabor inferior por cultivares con un mejor sabor entre los que ya existen y/o seleccionar nuevos con un sabor superior. La vida poscosecha basada en el sabor es generalmente más corta que la basada en la apariencia visual. Otra estrategia incluye el uso de genotipos con una vida poscosecha más larga basada en la textura.


La selección de cultivares con mejor sabor y textura ha sido el objetivo principal de la mejora genética mediante el uso de programas de biotecnología y mejora vegetal. Como ejemplo, los programas de mejora de lechuga para la selección de aquellas variedades rizadas de gran volumen, que no presenten oxidaciones, ni sabores ni olores desagradables, y que sean fáciles de procesar (brotes jóvenes) porque no necesiten ser cortados y por tanto menor respuesta al corte y al deterioro.


Alimentos cómodos/conveniente/listos para consumir: La tendencia a estos alimentos surge de una cultura centrada en trasmitir ideas, experiencias además de resultar un atractivo visual, con formas y colores más creativos. Están envasados en envases trasparentes individuales listos para llevar, con descriptores de sabores y texturas que ayudan a imaginar lo que está comprando para aumentar su aceptación.


Algunos ejemplos de estos productos de mayor valor añadido son los derivados vegetales de bajo contenido en carbohidratos que ha supuesto un importante argumento en ventas. Así, se señalan algunas características como sabores sorprendentes para “seducir a un consumidor cada vez más exigente”, para disponerlos en máquinas de expendedoras.

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